Homilía de San Juan Pablo II, Navidad del año 2000

Desde su primer año como Papa Juan Pablo II manifestó su deseo de ir en peregrinación a Tierra Santa, tuvieron que pasar 22 años al frente de la Iglesia, para poder realizar su sueño de pisar las huellas de Abraham y de Jesús, iba ya anciano, cansado y usando bastón, según nos cuenta “nuestra reportera” de la entrega pasada, Valentina Alazraki, en su libro “En nombre dl amor”, de Editorial Planeta, año 2006.

En ese año 2000 el Papa ya pudo hablar en pasado de su peregrinación a Tierra Santa, misma que tampoco pudo ser realizada de forma completa debido a que en la antigua Ciudad de Ur, en Caldea, la antigua Mesopotamia, hoy tierra de Irak, las condiciones políticas imperantes en Palestina no lo permitieron, como tampoco permitieron la celebración de la Navidad en Belén, con toda la solemnidad que caracteriza a estos rituales. Sin embargo, fue el primer Papa en realizar un viaje “virtual” a aquellos lugares a los que no pudo asistir, otra de las novedades del nuevo milenio.

Pero sí pudo estar en el Monte Sinaí, si bien no llegó al lugar en donde Dios le entregó a Moisés las tablas que contienen los Diez Mandamientos. Pero lo que no pudo lograr fue reunir en dicho lugar a los Jerarcas musulmanes, judíos y cristianos. El Papa comentó que los 10 mandamientos no son la imposición arbitraria de un Dios tirano, sino que representan la única base auténtica para la vida de los individuos, de las sociedades y de las naciones, pues dijo estar convencido de que constituyen el único futuro de la familia humana, porque la salvan de la fuerza destructiva del egoísmo, de la mentira y del odio, del afán de poder y de placer que degradan la dignidad humana.

Totalmente icónico y conmovedor resultó el momento en el que el Papa se ubicó en el sitio desde el que Moisés miró por vez primera la Tierra Prometida, a la que no pudo entrar, Estamos hablando del monte Nebo, desde donde la mirada del Papa, alcanzando el horizonte, miraba el valle del Jordán, el Mar Muerto y Jericó, sin lograr salir de su asombro por estar mirando lo que habían visto los ojos de Moisés.  Desde ahí dedicó todo su viaje a Jesús, que en esa tierra había nacido, vivido y muerto.

Fue recibido como peregrino de la paz, tanto en Jordania, como en Israel y en la misma Belén, pues abogó por una paz justa, para todos, y por una mejor relación entre judíos, musulmanes y cristianos. Lamentablemente, como podemos constatar en nuestros días, esto no ha sido posible.

El rey Abdullah de Jordania le dijo que su presencia recordaba a todos que “la potencia del amor es más fuerte que el conflicto y el odio”. El presidente israelí Ezer Weizmann, lo calificó «hombre de paz y artífice de paz”. El líder palestino Yasser Arafat lo acogió con conmoción recordando a Jesús, “profeta del amor”. Hasta aquí algunos de los valiosos datos que tomamos de la obra de Valentina Alazraki.

En fin, todos los lugares y momentos memorables que tuvo el Papa a lo largo de esa anhelada peregrinación seguramente marcaron su homilía del año 2000, que marce el inicio del nuevo milenio, con algunos rasgos como los que se comentan a continuación: Manifestó su temor por toda la situación del Medio Oriente, tal como sigue aconteciendo en nuestros días. Sin embargo, nos invita a que no vacile la confianza, pues “hoy nace el que da al mundo la paz”. Y conmina al “Príncipe de la paz” para que camine y acompañe a la Iglesia en los caminos que se le abren en este nuevo milenio.

Algunas de las ideas fundamentales del Papa Juan Pablo II en torno al nuevo milenio, que no forzosamente están en esta homilía son:

– El encuentro con Cristo como centro de la vida cristiana y de la historia humana. - La santidad como vocación universal y primordial de todos los fieles. – La oración como arte esencial para la formación en la santidad. - La Iglesia como casa y escuela de comunión, donde se comparten los bienes espirituales y materiales en el amor cristiano. – La misión y el testimonio como expresión del amor fraterno, misionero y ecuménico. – La transformación de las realidades temporales con el amor que busca, descubre y cuida a los nuevos pobres de la tierra.


Descubre más desde México, sus problemas y sus valores. Piensa bien, escribe bien, actúa bien.

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.